martes, 10 de enero de 2023

ejercicio de escritura (teccdlm)

Bogotá 13 de octubre 2022, Febrero 5 de 2023:


Carta a la Dama Negra del Ajedrez, convertida en carta a la Reina Blanca de otra partida:

Querida dama, cuantos años han pasado desde que te ví por última vez, no lo tengo claro, lo que si se es que sigo dando likes a tus fotos del face a pesar de que tu no le has dado alguno a las mías hace años; hoy te escribo a través del tiempo porque me han pedido para la labor en clase del taller de escritura, una carta con respecto a un suceso que me haya dejado sin habla, yo recuerdo haberlo sentido contigo al teléfono, ocurrió el día cuando me contaste sobre haber conocido a la que muchos años fue tu pareja (no estoy segura de que siga siéndolo) hubo un silencio incómodo en el que me pediste que dijera algo y yo, que había perdido por completo el habla, deje entrar el aire y pude al fin de mucho tiempo balbucear no se que sarta de incoherencias, y beneplácitos.

Tal vez porque para mi el amor sigue siendo un si a todo, escogí estar contigo desde enfundadas en la cama, hasta imaginada en sabores y olores varios, viajarás en mi corazón donde quiera que vaya, tal vez incluso en mi piel entre sangre y tinta, como el prologo de mis fechorías, si me acuesto contigo es porque alcancé a imaginar una vida juntas, pare de contar. 

A eso le llaman enamoradiza, tal vez lo sea, tal vez en mis relaciones me haya dejado llevar por la sensación del para siempre aunque ese para siempre sólo sea un segundo, el de la convicción de que es posible que del sexo nazca una vida mas profunda y clara, como de mar diáfano en playa de pescadores.

Pasó que alcanzara a imaginarme la vida con la reina blanca mientras caminábamos hacia su casa una noche de jueves, llena de experiencias personales femeninas y esclarecedores de la condición humanas, salí sin habla y sin casi tiempo para tenerla en mis brazos, hasta cuando pensarla se volvió algo necesario para seguir respirando el ambiente diario.

La carta para P empezó a ser tu carta y ya no importó lo que había escrito originalmente, contigo no me quedé sin aliento, solo sigo alimentando la ilusión de vernos que ya he sentido otras veces, primero con P, aunque quisieras no fuiste primera y ya escogiste no ser última,  ahora contigo reina blanca, como otras veces no me lleve a ninguna parte, tal vez jamás, tal vez solo recuerdos y ensoñaciones polutas, como la canción de Nat, quizas quizas quizas